SECJA

SECJA
Mi club de toda la vida

SECJA en la red de redes

Blog SECJA ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo Facebook SECJA
Este blog esta dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de esta torca y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Espero que disfrutéis de estas lecturas.

viernes, 26 de octubre de 2018

82 horas bajo tierra

Pues sí, muchas horas con un resultado un poco pobre pero la espeleología es así, unas veces triunfas y otras no.

Lo mejor, como de costumbre, el gran compañerismo entre todos. En esta ocasión he realizado esta actividad con nuestros amigos belgas: Walter, Oswald, Tomas, Manuela, Cristopher, Piet y Dirk.

10-10-2018
 
Quedamos en San Roque de Riomiera a eso de las 22:00. Llegaron puntuales, ¡cómo no!. Yo les recibí vestido con el traje de “luces” e inmediatamente se pusieron a ordenar el material. Ellos acababan de llegar en avión de Bélgica y para arriba. El collado de la espina nos recibe con una ligera brisa… No, con viento… No, con un vendaval. Tras una hora de marcha fuimos llegando a la entrada y empezamos la tarea del descenso. En esta ocasión fuimos revisando y cambiando el material deteriorado, incluso algún tramos de cuerda que se encontraba en malas condiciones. Al final entre pitos, flautas y mosquetones que no se abren, nos acostamos a eso de las 4:30.
 



11-10-2018
 
El cuerpo reclamaba descanso por lo que nos levantamos un poco más tarde de lo que habitualmente estamos acostumbrados. El objetivo del día, reexploración de la zona al noreste de Bernallán.
 
Sala Korocotta, Teddybar, Sala Je t´aime, Galería Rumanía, Sala de las Ilusiones, Paso de los Medianos, el río petrificado y… por fin llegada al objetivo.
 


Pasos estrechos, aire, moonmilk y al final bases de pozos con escaladas complicadas que quedaron pendientes para otra ocasión. Por la hora tuvimos que regresar. El camino de vuelta era entretenido. Uno de los componentes del equipo sufrió una lumbalgia que le perturbaría el resto de la jornada.
 

12-10-2018
 
En esta ocasión madrugamos. Cuatro nos dirigimos nuevamente al lugar del día anterior y el resto a revisar el caos de bloques central de GEMBO con un paseo turístico por el Salón del Haya.
 
Nosotros topografiamos, escalamos, bajamos pozos, pusimos un par de caramelos de menta y al final nada de nada. Los parabolts no funcionaron por un fallo en la broca y una escalada quedó pendiente. Como nos sobraron un par de horas nos fuimos hacia el acceso a la Sala del Caballo (200 m de largo por 50 m de ancho) y revisamos esta zona. En un agujero por donde cabía un puño salía corriente de aire y ¡ cómo no ! a desobstruir. Nos fuimos turnando pero al final lo dejamos por probable conexión con el acceso a la Sala del Caballo. No obstante, como dijo aquél: ¡VOLVERÉ!. Regresamos por el camino habitual. El otro equipo llevó acabo la topo de algunos metros en GEMBO y al final del Salón del Haya pero sin ningún viso de continuación.
 


13-10-2018
 
Como la lumbalgia no mejoraba tres decidieron salir. El resto nos dirigimos a la zona más al oeste del Canto. En la Galería “3 millones de kilogramos” exploramos el final quitando alguna incógnita. Localizamos un meando de… 40 m. sin continuación y una sala con una estalagmita negra en su centro.
 
Como teníamos tiempo y alguno de nosotros no había visto la parte más espectacular del Canto nos dirigimos a la Galería “3 millones de diamantes” lo cierto es que no nos defraudó. Regresamos al “Relax”, inventario y al catre que mañana tocaba madrugar para salir lo más pronto posible e intentar evitar la lluvia prevista.
 
El equipo que salió este día a la calle arregló algunos tramos de cuerda que estaban en deplorable estado.
 
14-10-2018
 
En esta ocasión el gallo cantó muy temprano. Efectivamente, no logramos evitar la lluvia, y desde la salida hasta la llegada a la furgo nos empapamos bien. Me fui para Madrid para intentar no coger atasco y al final, pues eso, dos horas más tarde. Una pena porque me perdí la comida de hermandad entre los que salían de una cueva y otra. La próxima vez será.
 
Las cifras, 599 m. de topo, que no está mal pero que no llevaron a ningún lugar interesante.
 
Os dejo algunas fotos de estos maravillosos días. 












No hay comentarios:

Publicar un comentario