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Este blog esta dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de esta torca y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Espero que disfrutéis de estas lecturas.

viernes, 21 de septiembre de 2018

C913

Julia, consumada espeleóloga, nos cuenta las exploraciones efectuadas en agosto en esta torca:
 
 
C913
 
Del 14 al 19 de Agosto 2018
 
La escapada a la C913 del puente de agosto fue algo totalmente improvisado. Albo y Arturo iban a haber ido a conocer las cuevas de Ubiña con los compañeros asturianos; Tubi, Nano y yo (Julia) habíamos vuelto de la campaña de Lecherines dos días antes y Gorka estaba con la familia en algún pueblo extremeño; pero después de los magníficos resultados obtenidos en la cueva durante la campaña de verano y en una entrada posterior, nuestra salida estaba destinada a suceder.
 
Así que el martes por la noche nos presentamos en el albergue de Margari Albo, Arturo, Nano y yo. Después de organizar un poco la comida y el material nos metimos a la cama. El miércoles a las 7 estábamos en pie. Desayuno y sin más dilación hicimos la aproximación hasta la cueva. Íbamos cargados como mulos, porteando gran parte del material y comida necesarios para hacer un vivac al día siguiente.
 
Cuando llegamos a la cueva hicimos dos grupos. Arturo y Nano bajaron directamente a una zona de la cueva que era demasiado estrecha y que constituía una preocupación en caso de accidente. Así, trabajaron duro para hacer el paso más cómodo. Mientras, Albo retoca la instalación de los pozos de entrada para hacerla más segura y cómoda, evitando roces y ajustando combas. Albo se curra unos fraccionamientos imposibles y deja todo más decente. Una vez que nos juntamos todos en el paso estrecho Nano hace una demostración de su nueva destreza, ensanchamiento de galerías, y cómo no, el chaval lo borda. Aunque quedan por hacer unos retoques.
 
Albo y Arturo se quedan terminando la obra mientras que Nano y yo nos vamos a buscar un buen sitio para hacer un vivac. Tras adentrarnos en una zona de la cueva que no conocíamos, descubrimos un bonito arenal cerca de un goteo que tiene pinta de ser cómodo y sin excesiva corriente de aire.
 
Volvemos a la base de los pozos donde nos reencontramos todos, comemos tranquilamente, café incluido, y tiramos para fuera con las sacas bastante vacías. Después de alguna que otra hora de subida de pozos y bajada al coche, volvemos a Asón y cenamos donde Margari.
 
El jueves nos levantamos a las 8, con más calma, desayunamos y terminamos de preparar todo el material necesario para pasar tres días bajo tierra. Hacemos una aproximación tranquila y bajamos al arenal, que tras exhaustivos trabajos de movimientos de tierras y varios tacos, a eso de las 5 de la tarde se convierte en nuestro nuevo hogar, equipado con una habitación/restaurante comunitario para 4 personas y una suit privada para dos con dos hamacas.
 
Y como es pronto para empezar con el pacharán, les convenzo para ir a hacer un poco de topo cerca del vivac. Después de unos cuantos puntos volvemos al vivac a eso de las 8:30. Cenita y a dormir. O a intentarlo, porque la suit privada no debió de ser muy cómoda; Albo y Arturo se levantaron al día siguiente con bastantes quejas y buenas ojeras.
 
Desayuno y preparación.
 
-¡Nos vamos a punta!
 
-Espera, ¿a cuál de todas las puntas?
 
Pues a una que dejó Tubi detrás de un bloque enorme. A las 9 habíamos empezado a topografiar y para las 10.30 Nano había pasado ya por una gran sala, encontrado una ratonera con un aire descomunal y continuaba siguiendo el rastro… Nuestro hacedor de caminos se cubrió de gloria el jueves. De ese paso, tras ratonear un poco, llegamos a una sala de medianas dimensiones, donde Nano parece que se nos desorienta un poco. Así que Albo le echa una mano con el ratoneo y llega a una sala enorme. Vuelve a por nosotros, y ante lo que se avecina Arturo pide cambio de dibujante. Albo empieza a hacer la topo, Nano sigue hacia la zona indicada e instala un resalte. De allí, por un paso estrecho y una subida entre bloques llegamos a una sala enorme. Nano instala un pasamanos y un resalte para bajar a los grandes bloques del fondo de la sala y continúa su búsqueda de galerías. Arturo, Albo y yo vamos tirando la topo.
 
En esta gran sala Nano pierde el rastro por un rato, se mete por un par de laterales pero parece que pierde el rastro de la fuerte corriente de aire. Al final, le sugiero un tubo colgado en lo alto de la sala y Nano vuelve a hacer camino. Instala un pocete que acaba en una colada de moonmilk inmensa. Luego instala otro pozo, pero este no llega a ningún sitio y volvemos a perder el aire. Albo se va a ratonear con Nano, y Arturo y yo buscamos sin bajar el pozo. Yo encuentro un tubo con arena que se hace muy estrecho y Arturo rodea por encima el bloque inmenso del que Nano ha colgado la instalación. ¡Continua!
 
Nano desinstala, el pozo y nosotros sacamos la topo por encima del bloque y llegamos a otra gran sala. Aquí ratoneamos todos. Yo me meto por la pared izquierda y tras subir y bajar unos bloques llego a una sala de la que salen dos grandes galerías. Nano se va por la pared derecha y llega a una sala repleta de bloques cubiertos con formaciones que se enganchan por todos los sitios. Al final decidimos sacar la topo hacia esta y Nano sigue con su búsqueda. Pero parece que la cueva no nos quiere desvelar sus secretos tan rápido y Nano está ya cansado. A las 4 de la tarde, a 25m de hacer medio km de topo, dejamos la exploración en esta zona de la cueva sin llegar a la parte superior de la sala.
 
Como es relativamente pronto, insisto en hacer la topo de la galería a la que había entrado yo. Así que por completar los 500metros volvemos a la sala y hacemos la topo de ese ramal. Al final dejamos la topo al comienzo de una galería bastante grande a la que me dejan llamar Chuspy en honor a mi perrita que había fallecido el día anterior.
 
Con 602m de topo nos volvemos al vivac donde emprendemos la fase 2 de los movimientos de tierras y acondicionamiento del firme. Al final conseguimos tener un espacio en el que poder acomodar a unas 8 personas durmiendo, tirados en un cómodo suelo de arena; cómodo sobre todo si tienes una colchoneta hinchable.
 
Cenamos y nos metemos en el saco a eso de las 10:30-11. Pronto escuchamos llegar a los refuerzos. Nosotros sólo esperábamos a Tubi y Antonio, pero estos vienen acompañados de Gorka y Carlinguis. Nos alegramos de haber hecho un vivac lo suficientemente grande para todos.
 
El sábado nos levantamos a las 7. Después de desayunar hacemos dos grupos. Por un lado Antonio, Arturo, Carlinguis y Tubi van a la instalar un pasamanos y a repetir un tramo de topo en las galerías que creemos podrían acercarnos hacia el Canto. Pese a todas las esperanzas puestas en este punto, la escalada de Antonio y Carlinguis no parece dar los resultados esperados. Sacan unos 250m de topo y dejan la exploración relativamente pronto ya que los madrileños tienen que volver a dormir a casa con sus relativas familias.
 
El otro grupo lo formamos Albo, Gorka, Nano y yo, que volvemos a las dos puntas del día anterior. De camino hasta nuestra punta nos hacemos más conscientes de la currada que nos habíamos pegado, en especial Nano y Albo, el día anterior buscando la ruta. Cuando llegamos nos vamos hacía la galería Chuspy porque la continuación parecía más evidente. La continuación por la parte central de la galería queda interrumpida por un gran pozo, pero Alboroto consigue encontrar una ruta por una repisa superior que le lleva, por un lado a una galería de suelo de barro muy bonita pero que termina tras unos pocos metros, y por otro le permite acceder a la continuación de la galería Chuspy. Nos llevamos la topo por lo evidente, pero tras unos 200metros de topo se nos acaba la galería. Se nota aire, hay pozos y destrepes, pero lo grande lo hemos perdido. Volvemos y topografiamos la otra lateral que ha visto Albo pasando por la repisa. Después volvemos al comienzo de la galería Chuspy, comemos y hacemos la topo de otra lateral en la que tenemos una situación similar, hay aire, tubos de arena, pero perdemos la galería evidente.
 
Retrocedemos y decidimos volver a la sala en la que habíamos estado el día anterior. Nano sube los bloques y eso sigue tirando y ascendiendo. Vamos llevando la topo entre los bloques y al final, tras un pasito entre el techo de la bóveda y un inmenso bloque accedemos a la parte superior de una inmensa sala producto de un derrumbe descomunal. No sabemos ni como seguir. Albo se sienta un rato a reflexionar, no vemos las paredes de la sala, solo la parte superior de la bóveda, la topo parece complicada. Nano ratonea bloque arriba, bloque abajo sin encontrar una continuación aparente, pero se nota la corriente. Al final decidimos sacar la poligonal del más o menos contorno de la sala. Cuando acabamos, Nano, ya cansado después del segundo día de paliza extrema abriendo camino, ha llegado por otro lado hasta el fondo de la sala. Vamos en su búsqueda, y cuando le encontramos planteamos las alternativas, ya que es relativamente pronto. Como estamos cansados y sabemos que Arturo y Tubi van a volver pronto al vivac, nos damos por satisfechos con los 620m de topo y decidimos regresar tranquilamente. Volviendo me hago daño en el tobillo cuando llegamos a una de las salas, así que pido 10minutos de descanso para que se me pase. Rato que Albo y Nano emplean en seguir buscando nuevas galerías. Encuentran un baipás entre dos partes de nuestra ruta. Despacito volvemos hacia el vivac. En la Galería Izan echamos un rato sacando fotos. Cuando llegamos, vemos que Arturo y Tubi han estado trabajando en la fase 3 de las obras de acondicionamiento. Han hecho una sala de estar donde estar sentados con la espalda apoyada, pero no cabemos los seis así que nos sentamos en el suelo para cenar. Nos ponemos gochos a queso, chorizo, fabada, atunes, fideos… y un rato después nos vamos a la cama.
 
El domingo nos levantamos también a las 7. Tras decidir que dejamos y que nos llevamos de nuestra nueva casita, hacemos los petates y tiramos para la calle. En nuestra ruta de vuelta a la superficie, Alboroto y Arturo emplean un rato con la maceta y el cortafríos haciendo un paso estrecho un poco más amigable.
 
A las 11 estamos ya fuera, peleándonos con los tábanos, a los que por desgracia no les damos tanto asco. A eso de la una llegamos al coche, nos tomamos una cerveza en Bustablado y cada uno emprende su camino a sus respectivos lugares de procedencia.
 
Creo que no es discutible que la campaña fue todo un éxito. Para mí era la primera vez que mi grupo descubre más de un kilómetro de galerías totalmente vírgenes. Es una sensación difícil de explicar si no se ha experimentado nunca. A eso hay que sumarle la excelente compañía, no sólo en el ámbito personal ya que todos los compañeros que formaron parte de la campaña son un sol, pero también en el ámbito “profesional”. Mis largos periodos sin explorar por residir en Manchester me alejan de la realidad de mi grupo y volver a casa y ver ratonear, instalar y topografiar a estos chavales me hace sentirme por un lado muy orgullosa de mis colegas y por otro un tanto alejada de las capacidades de semejante equipazo.
 
Otra campaña inmejorable para no olvidar.


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