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Este blog esta dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de esta torca y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Espero que disfrutéis de estas lecturas.

lunes, 24 de marzo de 2014

DRAGONES Y MAZMORRAS

Hoy día un grupo de entusiastas espeleólogos están intentando forzar el paso del final de la C140. Ojalá lo consigan :-)

Verano del 2001 hace 13 años.

C140







Croquis de la C140 año 2001.





El pasado fin de semana, los caballeros de WOM, STD y SECJA, unieron sus fuerzas para reanudar la búsqueda de grandes tesoros.

En esta ocasión, nos enfrentamos a un abismo que ya había sido anteriormente visitado por dos valerosos caballeros y que, en su momento, fue bautizado con el nombre de C-140. Consta de un primer pozo de 7 m al que le sigue una pequeña galería en cuyos extremos se vislumbran sendos pozos. En el más cercano, se desciende uno de 35 m, estrecho y tortuoso en su final, que da paso a otro pasadizo también estrecho y completamente lleno de barro. Tras él, se abre, por decirlo de alguna manera, una pequeña salita donde, uno de los caballeros guiado por la esperanza de realizar grandes descubrimientos, detona varias cargas de explosivos y, después de asustar a todos los duendes, sapos, culebras y dragones, se consigue abrir, eso decía él, el acceso a un nuevo pozo de 10 m. En el fondo del mismo, una nueva estrechez daba paso a otro pozo de 10 m cuya abertura requería una carga lo suficientemente importante como para lanzar una bola de cañón a 200 m. Decidimos pues dar por concluídos los trabajos en esta tortuosa mazmorra. Después, en el extremo opuesto de la pequeña galería mencionada anteriormente, se desciende otro pozo de unos 20 m. A éste le sigue otro de 7 y otro más de 5 llegando así a un paso muy, muy estrecho en un meandro. Reflexiones:
La inexistencia de corrientes de aire hace pensar que se trate de una mazmorra con gran hedor sin posibles continuaciones.

C39












En el exterior, caballeros y damas que caminaban por los alrededores, localizan la C-39, que por arte de magia de algún duendecillo o elfo de la zona, se había perdido en anteriores ocasiones. En ella, se desciende un pozo de 21 m muy bonito, ancho, con vistas al mar y alicatado hasta el techo. En su fondo, dos continuaciones en las que se puede apreciar el aliento de algún dragón escondido esperando, al acecho, posibles presas a las que atacar. En una de ellas se retiran numerosas piedras arrojando otras por el pozo para asustar a los bichos y demás parientes. No obstante, a pesar del intenso trabajo, no se consigue flanquear este paso. (Seguro que la cola del dragón se encuentra en este extremo obstruyendo la vía de acceso). En el otro lado, otra estrechez daba acceso a un pozo de 30 m cuya cabecera, descompuesta y con calcita, dificultaba la instalación. (Posiblemente se tratase de la boca del dragón). En el último momento, localizamos un posible lugar donde colocar nuestros anclajes: los dientes del dragón. Al final, desistimos, tal vez por su aliento o quizá porque nuestras armas no eran lo sufientemente poderosas para penetrar en el interior de su cuerpo. (¿Pornografía?. No, no. Me refiero a deslizarnos por su garganta para llegar al interior y descubrir el tesoro que mantiene celosamente escondido). Los dos pronunciamos al unísono: ¡VOLVERÉ!.

Al día siguiente, visitamos una serie de grietas descubiertas por este caballero y una dama del castillo de WOM en el transcurso de una incursión en las tierras de Calseca. De su interiror sale una fuerte corriente de aire que nos hace pensar en la posible existencia de algún otro dragón que pretende impedirnos el paso
para acceder a un gran sistema de grutas y pasadizos que se encuentran en este lugar. La dama y el caballero comenzaron la lucha varios días atrás sin conseguir abrir la puerta. Unimos nuestras fuerzas y, tras varias horas de dura lucha, no conseguimos vencerle. Tal vez nuestras armas (manos) y la vestimenta (pantalones cortos y camiseta) no fueron las adecuadas pues algunos de nosotros salimos magullados de la intensa lucha. En el futuro, lo intentaremos con armaduras y espadas (picos y palas entre otros) para hacer que desista de su empeño. ¿Os apuntáis?.


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