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Este blog esta dedicado a esos exploradores incansables que hacen de su deporte preferido una religión.

En su mayoría son escritos en primera persona contando su experiencia y sensaciones en la exploración de esta torca y principalmente las cavidades relacionadas con el Sistema Alto del Tejuelo.

Espero que disfrutéis de estas lecturas.

miércoles, 13 de junio de 2012

Fin de semana con encanto III: “La recepción”


Perdonad por la tardanza en escribir pero es que he estado dos días en cama y cuando intentaba teclear en el ordenador me dolían todas las articulaciones de los dedos. He ido al medico y, en resumen, me ha dicho que todo es debido a las agüjetas tan brutales que he padecido por un esfuerzo al cual no estaba acostumbrado.

Os cuento:

El viernes me recoge en Madrid la persona encargada de la gestión de este estupendo fin de semana que tenía planteado.
Ya de camino a Burgos, donde recogeríamos a otro señor, me voy dando cuenta, por la conversación, de que algo no cuadraba. El correo no era “… con encanto…” si no “… en el Canto…”.
Me proponen cambiar mi “Sansonite” por una saca y todo el material necesario para pasar del “encanto” al “Canto”.
Como no sé decir que no pues…. vamos a ver que sale de todo esto.
Para empezar, uno de estos señores, el de Madrid, me deja todo el material necesario que tiene por duplicado para poder realizar la actividad. Os pongo algunas fotos y sobre ellas os doy mi opinión de donde me he metido.


Paisaje verde muy verde, me gusta a mí y a las vacas.
Estos señores, que se llaman a si mismos espeleólogos, tienen obsesión por las furgonetas.
Me cuentan que la blanca pertenece a un maño que a su vez lleva a una burgalesa y a unos belgas que han venido en avión y que gracias a un cántabro que se ha ofrecido a llevarlos en su coche están ya dentro de la cueva, un total de seis personas. He dicho cueva…. Sí, sí, es que por lo visto íbamos a dormir en una.


Este es el material que me dejaron junto a una cámara de fotos.
Los donuts me los comí antes de iniciar la actividad porque me presionaron un poco que si no…..



Esto no lo entendí muy bien. Comentaban algo sobre sangre azul y roja… No se si se referiría a esos dibujos donde se ve la circulación de las venas.



Estos son mis pies. Yo pensaba que el ambiente sería otro y vine con chancletas y pantalón corto. Teníamos siete grados.


Así quedé de chulo después de vestirme.


Decían que me parecía mucho a uno de ellos pero sin saca. Yo no llevaría saca. Menos mal, porque eso tenia una pinta de pesar de cojo… Todo mi material de vivac, para dormir, me lo prestarían y el alimento me lo darían del suyo, me empezaban a caer bien estos personajes.
Otra obsesión es la de estar en todo momento comunicados con otras personas para indicar que todo estaba bien. Eso me gustaba.


En esta foto están mis dos mentores cargados como burros.
No se, parecía que todo iba a salir bien.


Esta era la tónica del paseo hasta la entrada a la cueva que estaba a tomar por cu….
Ellos me animaban diciendo que ya estaba cerca, pero yo no paraba de mirar al suelo hasta que …


La pisé….. risas….. eso trae suerte…. 


¡Qué lugar tan extraño! Nacen plantas en las paredes de las casas o cabañas como le gustaba llamarlas a mis maestros.


Bueno, esto ya era el colmo. Por el camino que teníamos que seguir estaban unas señoras vacas que nos impedían el paso.


Ante la duda de enfrentarme a ellas o no, obté por mantenerme al margen y me hice a un lado.


Después de no sé cuánto tiempo llegamos a la entrada. Me enseñaron en unas cuerdas que estaban situadas en el exterior cómo desenvolverme con esos cacharros y,…. de una patada, para adentro.
Estuve bajando y bajando por pozos interminables durante un tiempo inmemorial hasta que por fin llegué a mi destino.


Me pidieron que les hiciese una foto y con mucho esfuerzo logré subir los brazos y sostuve la cámara el tiempo suficiente para hacer este retrato.
Unos minutos después u horas, perdí la noción del tiempo además de otras muchas cosas, llegamos al lugar donde dormir. Allí me dieron un saco, que olía a …, y me metieron dentro, me acurrucaron, me cantaron una nana y me dormí. Pero qué majos son estos señores …. zzzzzz….zzzzzz…

En el próximo capítulo os cuento como fue lo que ellos llamaban “Día de exploración”.

1 comentario:

  1. Esperando me hallo para la nueva entrega de esta emocionante historia :)

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